|
Formato PDF
Antecedentes
El Organismo de
Asistencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus
siglas en inglés), tiene como mandato proveer a los palestinos
servicios de educación, salud, socorro y sociales. Fundada en
diciembre de 1949, la agencia ha dedicado a dichos fines más de 300
millones de dólares, sólo en 2001. Dado que sirve a poblaciones
locales, resulta claro que los logros de la UNRWA también afectan a
cuestiones locales. En este documento se examinará el efecto de la
labor de la UNRWA sobre el proceso de paz en el Oriente Medio.
Cifras y condiciones
sociales
UEl mandato de
la UNRWA incluye 27 campamentos de refugiados palestinos en
Cisjordania y la Franja de Gaza, y otros 32 campamentos en países
vecinos. Las cifras fidedignas sobre el número de refugiados varían.
Al menos según la versión oficial, el organismo provee servicios a
unos cuatro millones de palestinos. Sin embargo, diversas fuentes
afirman que es bien sabido que la UNRWA rara vez actualiza sus
registros para tener en cuenta a quienes se han ido de la zona, han
fallecido o simplemente no necesitan más ayuda.
El nivel de vida en los campamentos no es alto. Pese a la riqueza de
varios estados árabes, poca es la ayuda concreta que estos países
envían a los refugiados. Es claro que la UNRWA puede desempeñar un
papel esencial a través del respaldo a escuelas, servicios médicos y
otras necesidades esenciales.
Llamados a reformar el
mandato y el papel operativo de la UNRWA
Como
resultado de la Intifada palestina en curso, la situación del
Oriente Medio —desde el punto de vista humanitario — se ha
deteriorado en los últimos dos años. Durante este periodo se
plantearon frecuentes críticas al papel de la UNRWA por la aparente
falta de claridad de sus responsabilidades, y crece la presión
internacional sobre la organización para que elabore un código de
trabajo más equilibrado. La cuestión de fondo es la incapacidad de
la agencia de proteger sus instalaciones contra el abuso por parte
de organizaciones terroristas palestinas locales, y que los
funcionarios de la organización “en el terreno” no logran adoptar
una visión objetiva de los problemas de la región. En particular:
| |
- |
La UNRWA administra más de 250 escuelas en
Cisjordania y en la Franja de Gaza. En los últimos dos años
han adoptado 58 libros de texto nuevos, en los cuales se
hace caso omiso del Estado de Israel, se descartan los
acuerdos de paz, y de hecho se glorifica el odio contra
Israel y los israelíes. Pocos son quienes argumenten que es
beneficioso transmitir décadas de odio a una generación más.
Sin embargo, la UNRWA no se ha opuesto a esta carencia de
materiales didácticos decorosos, que no sustenta los
objetivos declarados de la comunidad internacional. A su vez,
no apoya un acuerdo de paz entre las partes que incentive la
comprensión y el respeto mutuo y condene el terrorismo y la
violencia. |
| |
- |
Los campamentos supervisados por la UNRWA se han
convertido en semillero de terroristas. Tom Lantos,
destacado político de los EE.UU., señaló en una carta a Kofi
Annan que sólo del campamento de Yenín han salido no menos
de 23 bombarderos suicidas. En los atentados cometidos por
estas personas resultaron asesinados no menos de 57
israelíes. |
| |
- |
Numerosos palestinos han atestiguado que las
instalaciones de la UNRWA se utilizan para la formación
militar y el almacenamiento de equipos militares. Valga como
ejemplo Nidal Nazal, conductor de ambulancia de la UNRWA y
arrestado en julio de 2002. Este admitió que su ambulancia
se usaba para transportar municiones entre células
terroristas. Demostrando lo difundido de este particular
tipo de abuso, la Cruz Roja de Ginebra se vio obligada a
emitir una declaración condenatoria. |
| |
- |
Peter
Hanson, Comisionado General de la UNRWA, describió la
batalla del campamento de Yenín en abril 2002 como una «catástrofe
humana». Estimó que habían resultado muertos entre 300 y 400
palestinos. Según la conclusión de las propias Naciones
Unidas unos pocos meses después (véase
http://www.un.org/spanish/peace/jenin/index.htm), «El
hospital del Yenín confirmó la muerte de 52 palestinos para
fines de mayo de 2002». Funcionarios palestinos en el
terreno verificaron la estimación israelí de no más de 52
cadáveres, de los cuales sólo unos pocos eran bajas civiles.
El daño causado por el anuncio de Hanson es profundo y
significativo. Dicho anuncio pone en tela de duda la
capacidad de la UNRWA de desempeñarse como organización
neutra e imparcial. |
Más allá de estos
incidentes, algunas estadísticas básicas plantean aún más dudas
acerca de si la UNRWA es capaz de desempeñar un papel equitativo y
neutral en Oriente Medio:
| |
- |
Más de 18.000 palestinos trabajan para la UNRWA – un número
enorme y casi sin precedentes. Sin poner en duda la
capacidad de estas personas, ellos deben dificultar los
esfuerzos de la UNRWA para ejercer una administración
equitativa en la región. |
| |
- |
Hay pruebas
recientes de que desde 1996 algunos jerarcas palestinos
vienen robando alimentos y suministros médicos financiados
por la UNRWA, para revenderlos en el mercado negro. Se
informa que uno de los principales protagonistas de la
corrupción es el Ministro de Abastecimiento de la AP, Sr.
Abu Ali Shahin. Resulta claro que la supervisión y la
asignación de responsabilidades son insuficientes. |
El futuro
A los
países civilizados debería preocuparles leer estas palabras de Karen
Abu Zaid, el subordinado directo de Peter Hansen. Recientemente fue
citado diciendo que la mayoría de los campamentos de las Naciones
Unidas en el mundo intentan efectivamente dejar afuera a elementos
armados. Aquí, «los refugiados son los elementos armados». Kofi
Annan, en una respuesta a Lantos, no hace nada por aplacar estas
preocupaciones. Afirma que «...la ONU no asume responsabilidad por
las cuestiones de seguridad en los campamentos de refugiados».
En este momento corre riesgo el éxito futuro de las operaciones de
la UNRWA en Cisjordania y la Franja de Gaza, ya que la UNRWA no
logra impedir que las organizaciones terroristas establezcan una
infraestructura en los campamentos de refugiados, brinda apoyo a
estas organizaciones y permite que las escuelas administradas por la
UNRWA utilicen materiales que abogan contra la paz. Cabe cuestionar
la labor humanitaria importante que un organismo como éste pueda
realizar para ayudar a una de las poblaciones civiles locales,
cuando esta misma labor facilita el daño y asesinato a otra
población civil local a través de actos de terrorismo, violencia y
odio. Se deben instaurar, a breve plazo, reformas internas de fondo
así como la asignación de responsabilidades.
|